El ejército de Estados Unidos utilizó un sistema láser para derribar un dron perteneciente a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), lo que provocó el cierre parcial del espacio aéreo en la zona cercana a El Paso, Texas.

De acuerdo con información difundida por legisladores federales, esta es la segunda ocasión en menos de dos semanas en que se emplea un láser antidrones en el área. En esta ocasión, la Administración Federal de Aviación (FAA) amplió las restricciones aéreas alrededor de Fort Hancock, aunque los vuelos comerciales no se vieron afectados.

¿Qué ocurrió?

El ejército está obligado a notificar formalmente a la FAA cada vez que realiza acciones contra drones dentro del espacio aéreo estadounidense. Sin embargo, el incidente anterior generó controversia luego de que se desplegara un láser cerca de Fort Bliss sin la coordinación adecuada, lo que derivó en el cierre temporal del aeropuerto de El Paso y cancelaciones de vuelos.

En ese caso, el disparo no alcanzó ningún objetivo.

Reacción en el Congreso

Legisladores federales expresaron molestia tras recibir la notificación oficial del uso del láser. Criticaron la falta de coordinación entre el Pentágono, la FAA y el Departamento de Seguridad Nacional, señalando que este tipo de acciones evidencian fallas en la comunicación interinstitucional.

Por su parte, el secretario de Transporte indicó que se informará al Congreso sobre lo sucedido, mientras que la FAA defendió la decisión de restringir el espacio aéreo como una medida preventiva para garantizar la seguridad.

Drones: una amenaza creciente

El uso de drones en la frontera sur se ha convertido en un desafío constante. Autoridades federales han detectado decenas de miles de drones operando cerca de la línea divisoria en los últimos meses, muchos de ellos vinculados a actividades de contrabando o vigilancia criminal.

Actualmente, más de 1.7 millones de drones están registrados en Estados Unidos, cifra que continúa en aumento. El Congreso recientemente amplió la facultad de algunas agencias para derribar drones no autorizados, siempre que cuenten con la capacitación adecuada.

La situación vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad aérea, la coordinación entre agencias federales y el uso de tecnología militar dentro del territorio estadounidense, particularmente en zonas cercanas a la frontera con México.

Por Triada

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