Ciudad JuĆ”rez.ā El caso del pequeƱo Eitan Daniel no solo ha estremecido por la forma en que perdió la vida, sino por un dato que ha generado aĆŗn mĆ”s indignación: el menor nunca fue registrado oficialmente.
Entre reporteros y autoridades surgió una pregunta que refleja la gravedad del caso: ¿Eitan, Ethan o Eithan?
Y es que ninguna autoridad pudo confirmar con certeza su nombre, debido a que el niƱo de apenas aƱo y medio no contaba con acta de nacimiento, ya que no fue inscrito en el Registro Civil por sus padres.
Esto significa que, legalmente, el menor no existĆa⦠hasta que fue necesario emitir su acta de defunción.
AdemĆ”s del maltrato que sufrĆa, el caso revela un abandono total: sin acceso a derechos bĆ”sicos como identidad, salud y protección.
De acuerdo con las investigaciones, el menor habrĆa sido vĆctima de agresiones constantes, hasta que finalmente perdió la vida. Posteriormente, su cuerpo fue trasladado y abandonado en un predio baldĆo.
El caso no solo ha provocado indignación, sino también una reflexión profunda sobre la niñez vulnerable en la ciudad.
Porque mĆ”s allĆ” del crimenā¦
tambiƩn estƔ el olvido.
