Mientras Ciudad Juárez enfrenta una etapa complicada en empleo y salarios, cientos de juarenses cruzan diariamente a El Paso, Texas, en busca de una oportunidad laboral que les permita sostener a sus familias.
Desde la madrugada, hombres y mujeres se forman en los puentes internacionales para llegar a tiempo a trabajos en restaurantes, construcción, limpieza, fábricas y comercios. Para muchos, el día comienza antes de las 4:00 a.m. y termina hasta entrada la noche.
El sacrificio es constante: largas filas, frío, calor extremo y horas perdidas en la línea, todo por un ingreso que, aunque modesto en Estados Unidos, resulta vital para vivir en Juárez.
“Es pesado, pero allá sí alcanza”, comentan algunos trabajadores que repiten esta rutina cinco o seis días a la semana, sin importar clima ni cansancio.
Esta realidad se ha vuelto cada vez más común en Ciudad Juárez, donde cruzar a El Paso ya no es una excepción, sino una forma de sobrevivir.
📲 Historias que casi no se cuentan, pero que miles viven todos los días.
