Ciudad de México. — Lo que debía ser una tarde de fútbol y celebración terminó en tragedia.
El pasado sábado 25 de octubre, en el Estadio Olímpico Universitario, Rodrigo Mondragón, aficionado del Cruz Azul, perdió la vida tras un altercado con personal de seguridad al finalizar el encuentro.
De acuerdo con los primeros reportes, el joven —en aparente estado de ebriedad— habría tenido una confrontación verbal y física con elementos de seguridad en la zona del estacionamiento, donde fue sometido por varios guardias.
Testigos aseguran que Rodrigo aún estaba con vida cuando fue subido a una camioneta de la UNAM, pero desde ese momento su paradero fue desconocido por varias horas, mientras sus familiares lo buscaban desesperadamente.
Horas después, la Dirección del Estadio informó que el joven se desvaneció durante el traslado hacia las autoridades, y aunque paramédicos intentaron reanimarlo, ya no presentaba signos vitales.
Su familia y amigos ahora exigen justicia y transparencia, denunciando posibles abusos en el procedimiento y falta de atención médica oportuna.
“No queremos culpables inventados, queremos la verdad. Rodrigo fue al estadio a apoyar a su equipo, no a morir”, expresó un familiar.
Las autoridades universitarias y de la Liga MX informaron que ya se abrió una investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
